Si la semana pasada el Ministro de Educación y Cultura hablaba de "españolizar a alumnos catalanes", esta semana no se ha quedado atrás tildando de "irresponsables" a padres y alumnos por participar, según él, en una "huelga política".
Nuestro querido ministro cree que no hay ningún motivo para protestar acerca de los recortes en educación, porque "no se han aumentado el número de alumnos por clase, solo se ha felixibilizado", y no se han "disminuido las becas". Aunque en realidad, hay que recordarle al Ministro que en primaria se ha pasado de 27 a 30 alumnos por clase, y en secundaria de 30 a 36 alumnos. Y por lo visto también se olvida que el Gobierno ha disminuido en 185 millones de euros el presupuesto dedicado a las becas educativas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en su informe anual sobre educación, destaca que España es el primer país con fracaso escolar de la UE. En nuestro país, uno de cada tres jóvenes entre 15 y 24 años, abandona los estudios antes de acabar la ESO; el fracaso escolar medio en Europa es uno de cada cinco.
Según la UNESCO, el fracaso escolar viene dado por el agobio que sufre España con la crisis económica. Mi opinión es otra muy distinta. La crisis ha dificultado el acceso de estudiantes a la vida laboral, pero no ha sido la culpable del fracaso escolar. Sin que el Gobierno ofrezca las herramientas necesarias y adecuadas que permitan a los jóvenes formarse profesionalmente, no habrá posibilidad de empleo.
Mientras el Gobierno siga dedicando tiempo y esfuerzo en priorizar cualquier otro sector que no sea la educación, en primer lugar, y la sanidad y las pensiones en segundo, no podremos hablar de un Estado de Bienestar. La educación pública debe ser el pilar básico de ese Estado. El problema de este país, es que votamos a gobernantes que prefieren invertir el dinero en fomentar la educación privada y elitista, en la iglesia o en el sector militar.
Algunos datos estadísticos sobre cuatro variables: la Casa Real, las Cortes Generales, Educación, Cultura y Deporte y el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.
*En los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2011 se destinó a la Casa Real una suma de 8.430.000€. En 2012 eso cambia, y haciéndonos un favor al resto de ciudadanos, la cifra disminuye en un 2%, pasando a ser 8.260.000€. Se ha establecido que para 2013, esa cifra disminuya otro poco más, un 4% (7.930.000€).
*En cuanto a las Cortes Generales (abarcando a los diputados y senadores), se pasó de 216'4 millones de euros en 2011, a 206'61 millones de euros en 2012, lo que representa una disminución del 4'5%. Esto está bien, viendo que nuestros queridos representantes cobrarán menos que la Casa Real.
Lo curioso viene cuando analizamos las dos siguientes variables:
*En educación, deporte y cultura pasó de destinarse 3.918'25 millones de euros en 2011, a 3.093'31 millones de euros en 2012, lo que supone una disminución nada menos que del 21'2%. Para los PGE de 2013 se ha recortado aun más, pasando a gastarse un 17'2% menos que en 2012, lo que deja a los fondos para la educación en 2.561'18 millones de euros. Si lo sumamos, en un año se ha recortado un 38'4%. Ahora los recortes en la Casa Real y las Cortes no parecen tan generosos...
Si analizamos la educación en cuanto al PIB es mucho más notorio. Mientras que en 2011 la educación representaba un 2'4% (mientras en países como Finlandia se situaba entorno al 5'7% de su PIB), en 2012, la educación española representa SOLO el 1'9% del PIB.
Pero sigamos...
*El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación pasó de disponer, en 2011, de 2.645'71 millones de euros, a tener, en 2012, 1493'20 millones de euros. Esto supone un recorte a casi la mitad de lo disponible el año anterior, concretamente es una disminución del 43'6%. Pero eso no se queda aquí. Los PGE para 2013 recortan otra vez un 10% más, dejando al Ministerio con tan solo 1.343'22 millones de euros.
A todo esto, hay que añadir que los PGE establecen que "durante el año 2012 el Estado entregará, mensualmente, a la Iglesia Católica 13.266.216,12 euros". Repetiré por si no ha quedado claro. Los PGE establecen que el Estado entregará, MENSUALMENTE, a la Iglesia Católica 13.266.216'12 euros.
Acabo con la última cifra escandalosa que supone esos 9 millones de votantes que pensaron que con un cambio de gobierno esto iba a arreglarse. Para aquellos ingenuos aquí está la prueba de que, no solo no se ha arreglado, sino que nos habéis llevado a todos por delante. A todos vosotros, ¡Muchas gracias! Ahora, por fin, os lo pensaréis dos veces.
S.
Los números "no engañan" y está muy claro quien se lleva la peor parte.
ResponderEliminarGracias por exponerlo tan claro!
Lali