El Tratamiento Integrado de Lenguas (TIL) es un decreto por el cual "se garantiza una enseñanza de excelencia", según la Consellera d'Educació, Juana Maria Camps. La teoría de este decreto es aumentar las horas de inglés en las aulas. En la práctica es aumentar el inglés en las aulas pero con profesores que aun no han sido lo suficientemente preparados para afrontar este nuevo reto, así como disminuir las asignaturas impartidas en catalán.
El problema llega cuando esto se impone como un "decretazo" y no se escucha, en ningún momento, a quienes tendrán que sufrirlo. Miles de profesores y alumnos en contra de este decreto han alzado la voz, pero lo único que han conseguido ha sido incrementar el odio de la derecha más rancia hacia todo aquello que no siga el "status quo" determinado por ellos. En una carta enviada hace dos días por Antoni Camps Casasnovas, diputado autonómico del Partido Popular y miembro de la Comisión de Educación del Parlament de les Illes Balears (quien necesita firmar así para sentirse alguien importante), escribió una carta en el Diari Menorca, utilizando un derecho que conoce bien: la libertad de expresión, pues se expresó con total libertad y sin demostrar ningún tipo de benevolencia hacia el gremio de profesores.
Al parecer, lo que más le preocupa es que los profesores vayan dando "discursos políticos" en las aulas, en lugar de dar la materia que les corresponde, alegando que "su preocupación no es pedagógica, sino política". Tengo 24 años y lo poco que se de política es porque lo he leído en los periódicos, lo he visto en la televisión o he participado en debates que casualmente surgían en las aulas. De haber prestado más atención a esos debates, y me doy la libertad de hablar ahora por todos en general, quiero creer que estos señores no gobernarían con la mayoría absoluta con la que lo hacen.
"No es de recibo que con el dinero de todos estemos pagando a profesores que enseñan mal, deforman o manipulan, o no muestran ningún interés en reciclarse", escribió el diputado autonómico del Partido Popular y miembro de la Comisión de Educación del Parlament de les Illes Balears. Lo que no es de recibo es que con el dinero de TODOS se pague a políticos ineptos, incultos, corruptos, mal educados y mal formados para desarrollar su trabajo. El resto de los mortales nos formamos profesionalmente para adaptarnos a un tipo de trabajo en concreto, aunque luego no sirva para nada, dadas las circunstancias en las que su partido nos ha sumido.
Lo que no es de recibo es que con el dinero de TODOS se paguen los viajes de ida y vuelta de estos señores porque residan lejos de su lugar de trabajo. La mayoría de los mortales no podemos permitirnos coger un avión cada vez que tengamos que ir a trabajar.
Lo que no es de recibo es que con el dinero de TODOS quieran suprimir la asignatura de educación para la ciudadanía y obligar a que la asignatura de religión cuente para la media en selectividad, cuando habla de la necesidad de una "educación moderna y de calidad".
Lo que no es de recibo es que esta "persona" hable de querer "medir los resultados de los profesores y pedir explicaciones si no se alcanzan los objetivos". Y créame en este punto, TODOS, y no la mayoría de los mortales, les pedimos explicaciones constantemente a los políticos, los cuales se encargan bien de distorsionar la realidad y vender humo.
Sinceramente, más miedo me da un diputado autonómico del Partido Popular y miembro de la Comisión de Educación del Parlament de les Illes Balears preparando a los jóvenes para un futuro que él y los de su entorno se han encargado de destrozar, que un profesor que lo peor que hace es enseñar y defender la cultura catalana, menorquina, balear, española... En ningún momento he oído a esos profesores, a los que en ese artículo solo falta llamarles "bolcheviques", hablar de independentismo; es más, cada vez que he escuchado esa palabra entorno a este tema ha salido de la boca de alguno que en lugar de colgar de las fachadas lazos catalanistas o lucir camisetas verdes, de sus balcones cuelgan trapos de tela con el aguilucho, el pollo o la gallina.
S.